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Cambio climático y especies invasoras: una amenaza para la biodiversidad chilena

hace 2 días

 

 

Según cifras del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, en 2017 se identificaron 1.119 especies exóticas asilvestradas o naturalizadas en el territorio nacional. Entre ellas se encuentran animales como la avispa chaqueta amarilla, el castor americano y el jabalí.

 

La zona central concentra una importante cantidad de estas especies, debido, entre otros factores, a su densidad poblacional, actividad comercial y extensa red de caminos, elementos que facilitan su ingreso, dispersión y expansión.

 

La presencia de estas especies puede generar diversos problemas ambientales y económicos, como daños a los ecosistemas, alteraciones del patrimonio natural y competencia por el alimento y el hábitat con las especies nativas.

 

Pero ¿qué es una especie exótica invasora?

 

Se trata de organismos introducidos fuera de su distribución natural que logran establecerse, reproducirse y expandirse en nuevos territorios, provocando impactos negativos en los ecosistemas y afectando a las especies locales.

 

¿Qué especies podrían llegar a Chile o expandirse debido a los cambios climáticos?

 

Durante 2026, el país ha experimentado episodios de precipitaciones extraordinarias. En el Norte Chico se registraron lluvias muy superiores a los promedios habituales, mientras que en la zona central se observaron cantidades excepcionales de vapor de agua en la atmósfera, después de un septiembre particularmente seco. 

 

Estas condiciones abren interrogantes sobre cómo podrían cambiar los ecosistemas y qué oportunidades podrían encontrar las especies exóticas para establecerse y expandirse.

 

Entre las especies que representan un riesgo potencial para el territorio nacional se encuentran:

 

Mosquito de la fiebre amarilla: es un mosquito originario de regiones tropicales y subtropicales, conocido por transmitir enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla. Su presencia requiere especial atención, considerando que se han registrado ejemplares en el norte de Chile, particularmente en Iquique. Las temperaturas elevadas y la disponibilidad de agua pueden favorecer su reproducción.

 

Caracol gigante africano: es una especie invasora originaria de África, capaz de adaptarse a distintos ambientes cálidos y húmedos. Su eventual ingreso al país podría generar daños en la vegetación, los cultivos y los ecosistemas locales. Actualmente, no se encuentra establecido en Chile.

 

Hormiga roja de fuego: es un insecto originario de Sudamérica, considerado invasor en otros continentes. Su establecimiento podría afectar a los ecosistemas chilenos mediante la competencia con insectos nativos y la depredación de pequeños organismos, alterando las cadenas alimentarias y la biodiversidad local.

Cabe señalar que las condiciones climáticas pueden favorecer la expansión de algunas especies invasoras, pero las lluvias y tormentas no significan necesariamente que estos organismos vayan a ingresar al país. Su llegada también está relacionada con el transporte y las actividades humanas.

 

¿Puede Chile transformarse en un país tropical?

 

La respuesta es no, al menos no por episodios meteorológicos extremos o temporadas de temperaturas elevadas. Para que un territorio presente un clima tropical debe mantener condiciones cálidas durante todo el año y patrones de precipitaciones propios de ese tipo de clima.

 

Sin embargo, el cambio climático sí puede modificar las condiciones ambientales de determinadas regiones, favoreciendo la expansión y el establecimiento de especies exóticas que anteriormente tenían dificultades para sobrevivir en esos lugares.

 

De esta manera, Chile enfrenta un desafío ambiental que va más allá de las lluvias y las inundaciones: proteger su biodiversidad frente a los cambios climáticos y prevenir la llegada y expansión de especies que podrían alterar el equilibrio de sus ecosistemas.

 

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